
Me esta costando mucho acostumbrarme a las miradas indiscretas y constantes, de las personas con las que nos cruzamos, cuando vamos con Teresa por la calle. Cuchicheos, codazos, darse la vuelta repentinamente y sin ninguna consideracion, para ver mejor a nuestra chica con SD, como si fuera un bicho raro. Como, hombres y mujeres, en cuanto te paras, se "tiran" encima del cochecito del bebe y te abordan para darte palabras de consuelo o compasión, dando por supuesto que las necesitas; y piensas ¿que digo? ¿les mando a freír espárragos?.
Intento hacer que no me doy cuenta, pero no es así. Incluso soy tan tonta, que cuando siento que no la pierden de vista, me sorprendo a mi misma, comiendomela a besos, como queriendo hacer ver a todos, que la quiero mucho, aunque tenga SD. He llegado a la conclusión que tengo que ser un poco sorda, un poco ciega y un poco muda. No es fácil.
Hoy ha llegado el día, que no tenia que llegar nunca.
Ha sido en Mercadona (cadena de supermercados de alimentacion, droguería, etc), pero da igual el lugar. Hoy ha sido aquí, mañana allí. Iba caminando hacia la salida con Teresa y mi hermana Esperanza. Nos hemos cruzado con un joven de unos 25 años, que comenta en voz bastante elevada a la amiga que le acompaña: "pobrecita".
No he podido y no he querido evitarlo esta vez. Me he girado en redondo, y le he increpado al sujeto:
" pobrecita, ¿por qué?. ¿Que tienes tu que no vaya a tener mi hija? ¿trabajo, amigos, educacion, futuro?, lo tendrá igual que tu.
¿Cariño, amor, amistad? tiene tanto de esto, como tu jamas llegaras a tener".
Y he seguido mi camino, aunque las lágrimas de rabia que sentía, intentaban asomarse a mis ojos.
Hace ya unos días, en esta dirección:
os hablaba de la emisión en el programa Cámara Abierta 2.0., de un reportaje basado en esta bitácora.
Lo que mas me llamo la atención al verlo en casa, sinceramente, fue el rostro de Teresa. Lo mucho que se la notaba su SD. Ya se lo que tiene, pero no fui consciente de sus rasgos hasta el día que la vi en televisión. Me pareció muy distinta a sus hermanas, y esa diferencia, a la vez , la convierte en una criatura muy atractiva y cautivadora. ¿Puede ser este el motivo, por el que la gente se vuelve a mirarla sin disimulo?. ¿La rareza de su belleza, que te atrapa sin remedio?.
Cuando nace un hijo con dificultades, te informan de cuales serán sus progresos, sus aptitudes, sus avances, pero hay una parte, que nadie te explica, y es la reacción en la calle, de los desconocidos y como sobrellevar estos comportamientos, que sin ser importantes, son en muchos momentos indignantes.
Estos pequeños contratiempos tenemos que descubrirlos los padres sobre el terreno. Y a veces es bastante "cabreante" tener que vivirlos.
Su mama ya ha recorrido el camino, en el que yo me inicio.